
La cuenca del río Usumacinta (CRU) (ver mapa), en el sureste de México, es una de las más importantes por su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que ofrece, además de su relevancia para las actividades económicas y sociales de la región. Esta cuenca se extiende a lo largo de los estados de Chiapas, Tabasco y Campeche, integrando sistemas fluviales como el Grijalva-Usumacinta y vastas áreas de humedales, considerados entre los más grandes de Mesoamérica. Es la segunda cuenca en importancia por el volumen que transcurre y vierte el golfo de México, depués de la cuenca del rio Mississippi. La cuenca incluye ecosistemas estratégicos, con el 61% de su superficie conservada, y el 24% de la superficie con algún esquema de conservación, como ejemplo los Pantanos de Centla, laguna de Catazajá, Reserva Lacandona, y extensas áreas de selvas bajas y manglares. Estos ecosistemas albergan especies emblemáticas como el jaguar, el manatí antillano, diversas aves migratorias, el mono araña, el robalo, el sábalo, el tinto, el tasiste, etc., lo que la convierte en un área prioritaria para la conservación ambiental.
Sin embargo, enfrenta crecientes amenazas debido a la contaminación de sus aguas, la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la introducción de especies exóticas invasoras, y el mal manejo de los recursos hídricos, problemas agravados por la falta de coordinación institucional y la escasa participación comunitaria. El río Usumacinta es vital para las comunidades locales e indígenas, que dependen de sus recursos hídricos para actividades como la agricultura, la pesca y el turismo, además, el río sustenta tradiciones culturales de pueblos indígenas como los choles y lacandones, quienes han desarrollado prácticas sostenibles para el manejo de los recursos naturales. Sin embargo, la cuenca enfrenta importantes desafíos. El cambio climático ha intensificado fenómenos como inundaciones y sequías, mientras que la deforestación y las prácticas agrícolas no sostenibles han reducido la calidad del agua y amenazado la biodiversidad.
El Grupo de Trabajo de la cuenca del río Usumacinta esta conformado por un equipo transdisciplinario con personal de investigación de centros públicos de investigación como El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), universidades estatales como la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICAH), Universidad de Guanajuato, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Instituto de Ecología, Pesquerías y Oceonografía del Golfo de México de la Universidad Autónoma de Campeche (EPOMEX), asociaciones civiles como Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius, A.C.), dependencias estatales como la Secretaria de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN) de Chiapas, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP-Parque Nacional Palenque), los municipios de Catazajá, Palenque, Zapata, Jonuta, Balancán y Tenosique, y las organizaciones de base comunitaria de Catazajá, Paraíso, Vicente Guerrero, Zaragoza, Remolino, Patricio y Grajales (Chiapas).
Relacionado con esta cuenca consulta aquí el DECRETO por el que se suprimen las vedas existentes en las cuencas hidrológicas Presa La Concordia y La Concordia, de la Región Hidrológica número 30 Grijalva-Usumacinta y se establecen zonas de reserva de aguas nacionales superficiales para los usos doméstico, público urbano y ambiental o conservación ecológica en las cuencas hidrológicas que se señalan, las cuales forman parte de la Región Hidrológica antes referida.
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